En Proclade Yanapay entendemos el género como un compromiso transversal que atraviesa todo lo que hacemos: desde los proyectos de cooperación hasta nuestras prácticas cotidianas como equipo.

Trabajamos para construir una sociedad donde todas las personas puedan ejercer sus derechos en igualdad, libres de violencias y discriminaciones. Para ello, impulsamos procesos que fortalecen la autonomía, la participación y el liderazgo de las mujeres, poniendo en el centro el cuidado de la vida y la sostenibilidad.

Pero este compromiso no se queda en nuestra acción externa.

Una mirada que también empieza desde dentro

Asumimos la responsabilidad de revisar y transformar nuestras propias prácticas organizativas. Incorporamos la perspectiva feminista en nuestros equipos, en la toma de decisiones y en la cultura interna, promoviendo:

    • relaciones basadas en el respeto y los cuidados
    • la corresponsabilidad y la conciliación
    • la participación equitativa
    • la prevención de violencias y desigualdades dentro de la organización

Entendemos que no puede haber transformación social sin coherencia interna.

Una acción que conecta lo local y lo global

A nivel internacional, acompañamos a organizaciones de mujeres y comunidades en distintos países en la defensa de sus derechos, el fortalecimiento de su autonomía económica y el impulso de liderazgos transformadores.

Promovemos procesos que abordan la violencia de género, la participación política, el acceso a recursos y la justicia social desde una mirada feminista y territorial.

Educación para transformar

En nuestro entorno más cercano, desarrollamos procesos de Educación para la Transformación Social que integran la perspectiva de género de forma transversal. Creamos espacios seguros donde cuestionar los mandatos de género, reflexionar sobre las desigualdades y construir alternativas colectivas.

A través de metodologías participativas y vivenciales, fomentamos una ciudadanía crítica, comprometida y capaz de generar cambios reales en su entorno.

Porque el género no es solo una línea de trabajo: es una forma de estar, de hacer y de transformar.